Dieta sin Gluten: Información General

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Es probable que hayas oído acerca de dietas sin gluten en las redes sociales, a través de amigos o familiares o al ver publicidad de productos “sin gluten”. A pesar de lo que las personas pueden pensar, una dieta libre de gluten no es una dieta para perder peso. Una dieta sin gluten es médicamente necesaria para las personas diagnosticadas con celiaquía, una enfermedad autoinmune desencadenada por el gluten, y es recetada por un médico. Aquellas personas con sensibilidad al gluten no celíaca, también se le es recomendado por un proveedor de salud seguir una dieta sin gluten. Las personas con celiaquía deben seguir una dieta sin gluten para sanar el cuerpo y reducir los síntomas de la enfermedad. Seguir una dieta libre de gluten puede parecer muy agobiante al principio, pero en realidad no es tan difícil como parece. Si tu médico te indica solo comer alimentos sin gluten, una vez que aprendas cuáles alimentos debes evitar y cuáles alimentos puedes comer cómodamente, empezarás a sentirte mucho mejor.

¿Qué es el gluten?

El gluten es un complejo proteico encontrado en cereales como el trigo, la cebada y el centeno. Las harinas elaboradas a partir de estos cereales son comúnmente usadas para realizar alimentos como pan, cereal, pasta, pizza y productos horneados. El gluten la brinda a estos alimentos una textura elástica y les proporciona su estructura.

¿Por qué es necesario seguir una dieta sin gluten?

Toda persona con celiaquía debe seguir una dieta sin gluten estricta para evitar daños a largo plazo en el intestino delgado (vea la imagen) y toda una variedad de síntomas. Si tu médico te explica que tienes sensibilidad al gluten, también tendrás que seguir una dieta libre de gluten para evitar cualquier tipo de síntomas que puedas tener.

¿Qué es la celiaquía?

La celiaquía es una enfermedad autoinmune desencadenada por consumir alimentos que contengan gluten. Una enfermedad autoinmune es aquella en la cual el sistema inmunológico ataca un órgano. Cuando una persona con celiaquía come una comida con gluten, el sistema inmune lanza un ataque contra el intestino delgado y causa daños al revestimiento intestinal. Los síntomas predominantes de la celiaquía son diarrea, dolor abdominal, pérdida de peso involuntaria, anemia, poco apetito, periodos irregulares, retraso del crecimiento y pubertad tardía. Hay otros síntomas comunes como sarpullido, dolor de cabeza y fatiga. Algunas personas casi no tienen síntomas perceptibles, pero su médico puede detectar una deficiencia nutricional (como bajos niveles de vitamina D) o poca densidad mineral ósea.

El gluten es dañino para las personas con la celiaquía. Seguir una dieta libre de gluten sana el intestino delgado y usualmente hace que los síntomas de la celiaquía desaparezcan. Seguir una dieta libre de gluten puede requerir mucho trabajo al principio, pero no toma mucho tiempo en volverse algo automático. En lugar de sentirte limitada, te darás cuenta de que existen un montón de opciones deliciosas (sin gluten) para ti.

¿Qué es la sensibilidad al gluten?

La sensibilidad al gluten, también llamada sensibilidad al gluten no celiaca o intolerancia al gluten, puede ser diagnosticada si una persona no tiene una celiaquía o una alergia al gluten (ambas pruebas resultan negativas), pero tienen algunos síntomas similares a estas condiciones y se sienten mejor cuando tienen una dieta libre de gluten. A pesar de que una persona con sensibilidad al gluten puede tener síntomas similares a las de una persona con celiaquía, estas no tienen el mismo daño intestinal. No está claro si las personas con sensibilidad al gluten necesitan ser tan estrictos con respecto a adherirse a una dieta sin gluten. No hay una prueba definitiva para la intolerancia al gluten.

Me siento bien cuando no como gluten, ¿necesito un diagnóstico oficial de mi proveedor de salud?

Si crees que es posible que tengas celiaquía, una alergia al trigo o intolerancia al gluten, en lugar de simplemente empezar a evitar el gluten, debes consultar con un profesional médico. Tu médico probablemente querrá realizar algunos exámenes mientras continúes comiendo gluten para poder brindarte un mejor cuidado médico.

Estas son algunas cosas que debes tener en cuenta:

Una dieta libre de gluten no siempre es una dieta saludable. Algunas personas que siguen una dieta sin gluten no obtienen ciertos nutrientes, vitaminas y minerales en su dieta como la fibra, el hierro y el calcio. También, algunos productos sin gluten pueden ser altos en calorías y azúcar. Si te diagnostican celiaquía, lo mejor es ir con un dietista para desarrollar un plan alimenticio balanceado y saludable e identificar si son necesarios suplementos de vitaminas o minerales. No sigas una dieta sin gluten estricta si no es médicamente necesario.

Hay muchas fuentes ocultas de gluten tanto en productos alimenticios como no alimenticios. El gluten podría encontrarse en alimentos en los que no esperarías encontrarlo, como en caramelos, salsas, sopas y marinados. Asegúrate de revisar productos como pastas de dientes, enjuague bucal, lápices labiales, pegamentos, plastilinas, suplementos, vitaminas y medicamentos prescritos y de venta libre. Averigua con tu farmaceuta y pídele a tu médico que escriba en las recetas que “los medicamentos deben ser libres en gluten”. Muchos jabones, champús y lociones contienen trigo u hojuelas avena. A pesar de que el gluten no pueda ser absorbido a través de la piel, es importante ser consciente de esto, especialmente si tienes el hábito de comerte las uñas o tocar la comida después de colocarte loción.