Violencia en el Noviazgo: Todas las Guías

Violencia en el Noviazgo: Información General

Los noviazgos y las relaciones son partes importantes de llegar a adulto. En cada relación hay cosas que la caracterizan como saludable, dañina o algo entre los dos. Un noviazgo puede significar muchas cosas de una persona a otra. Ya sea una relación exclusiva, un noviazgo, coqueteos o una aventura, debe haber respeto entre las dos parejas.

¿Qué es la violencia en el noviazgo?

“La violencia en el noviazgo” hace referencia a las relaciones afectuosas en las que existe cualquier tipo de abuso, sea físico, emocional, sexual o digital.

Cualquier persona, sin importar su género, orientación sexual, o prácticas sexuales, puede ser víctima del abuso o actuar de manera abusiva. Además, alguien puede ser abusado/a y a la vez actuar de manera abusiva en su relación.

Puede que tengas idea de cómo es la violencia en el noviazgo o las relaciones dañinas por sus propias experiencias o por lo que has visto en otras relaciones, tu cultura, la televisión, las películas o en línea. Si bien muchas personas saben algo sobre la violencia en el noviazgo, todavía hay mucho que aprender: alrededor de una mitad de los estudiantes universitarios dicen que es difícil identificar la violencia en el noviazgo. Esta guía te proporcionarán más información sobre la violencia en el noviazgo y cómo buscar ayuda.

Es importante saber que conductas no saludables o abusivas NO son normales. Si estás sufriendo por ellas, la culpa NUNCA es tuya.

¿Qué tan frecuente es la violencia en el noviazgo?

La violencia en el noviazgo es muy frecuente entre los adolescentes y adultos jóvenes. Es difícil saber exactamente cuántas personas sufren por ella porque muchas víctimas la callan.

  • Alrededor de 1.5 millón de estudiantes de secundaria reportan abuso físico en los Estados Unidos cada año.
  • Un 10% de estudiantes de secundaria han experimentado abuso sexual.
  • Las personas de 18 a 24 años tienen las tasas más altas de acoso en los Estados Unidos.
  • Más de la mitad de las personas que experimentan abuso en las relaciones adultas reportan que su primera experiencia ocurrió entre los 11 y 24 años.

Siendo un problema muy común, es probable que tú o alguien que conoces pueda ser afectado por la violencia en el noviazgo. Es importante que reconozcas los signos y sepas cómo buscar ayuda.

¿Qué es lo que hace una relación (no) saludable o dañina?

Las relaciones saludables son basadas en respeto mutuo, buena comunicación e igualdad. Cada pareja es apreciada y valorada. Sin embargo, no significa que la relación o las parejas sean perfectas. Es normal que una pareja cometa un error. Lo que hace que la relación sea saludable es que incluso en conflictos o desacuerdos, debes poder decirle a tu pareja cómo te sientes, y debe responderte de una manera que te haga sentir seguro/a y apoyado/a.

Las relaciones no saludables no son saludables ni dañinas. Una pareja puede intentar tomar la mayoría de las decisiones o controlar los comportamientos de la otra pareja. Algunos ejemplos de conductas no saludables son:

  • Desbalance: Tu pareja siempre decide en qué lugar ustedes comen o hacen una cita.
  • Desconsideración: Le pides a tu pareja que no te llame cuando visitas a tu abuela, pero igual te llama constantemente.
  • Guardar rencor: Tu pareja te hace el vacío cuando decides ir al cine con amigos en vez de pasar tiempo con él/ella.
  • Mala comunicación: Luego de una discusión, tu pareja te evita en vez de decirte qué le molesta.

Las relaciones dañinas pueden implicar abuso físico, pero no es el único tipo de abuso. Hay muchos tipos que ocurren en una relación, incluidos el físico, emocional, sexual y digital. Puede que algunos sean difíciles de identificar, y todos son graves. Por lo general, las relaciones dañinas se basan en la desigualdad y el control. Algunos ejemplos de conductas abusivas son:

  • Enojo
  • Culpa
  • Manipulación
  • Acoso
  • Aislamiento
  • Presión
  • Mentiras
  • Amenazas

¿Qué es el abuso físico?

El abuso físico ocurre cuando una persona te toca deliberadamente o acerca a tu cuerpo de manera no deseada. Te puede doler, dejar un moretón, o causar una lesión, pero no siempre es así. Todo tipo de abuso físico es grave.

Algunos ejemplos de abuso físico son:

  • Golpes, bofetadas, empujones, o puntapiés
  • Estrangulamientos
  • Lanzarte objetos, aunque no te peguen
  • Agresiones con armas y objetos como cuchillos y bates

¿Qué es el abuso emocional?

El abuso emocional (o verbal) es cuando alguien dice o hace algo que te da miedo o te hace sentir mal. Puede incluir vigilancia o acoso. Algunas personas creen que el abuso emocional no es tan grave como el físico, pero sabemos que eso no es cierto. Sufrir por el abuso emocional puede afectar tu autoestima. Todo tipo de abuso es malo, y nunca te mereces sentir controlado/a o miedoso/a en tu relación.

Algunos ejemplos del abuso emocional son:

  • Amenazar con hacerte daño a ti o a sí mismo/a si terminas la relación
  • Gritarte o culparte por sus acciones
  • Humillarte intencionalmente o insultarte
  • Controlar tu forma de vestir o las personas con quienes pasas tiempo
  • Amenazarte con revelar tus secretos si no haces lo que dice

 ¿Qué es el abuso sexual?

El abuso sexual se refiere a cualquier contacto sexual no deseado o cualquier contacto sexual cuando alguien no tiene la capacidad de controlar sus actividades sexuales (se desmaya o se intoxica). Todo contacto sexual requiere un consentimiento entusiasta. Si alguien no se resiste al contacto sexual, eso no significa que consienta. Hay muchas razones por las que una persona no puede resistir un acto sexual no deseado. Por ejemplo, tiene miedo de ser dañada si se defiende o no puede decir “no” porque está intoxicado/a o desmayado/a. Que una persona haya consentido en un acto sexual no significa que no pueda cambiar de opinión en ese momento o en otro. El abuso sexual no tiene que ser violento o dejar una marca. Las personas pueden experimentar abuso sexual por parte de cualquier persona, incluido un desconocido, un amigo, una pareja o un cónyuge.

Es difícil identificar algunos de los tipos de abuso sexual, como no querer usar condones o decir “si me amaras, tendrías sexo conmigo.”

Algunos ejemplos de abuso sexual son:

  • Cualquier tipo de contacto sexual no deseado (besos, caricias, penetración)
  • Contacto sexual con alguien que no puede dar su consentimiento (porque está desmayado/a o intoxicado/a)
  • Amenazar o chantajear a alguien para lograr que realice actos sexuales.
  • Usar un arma o fuerza física para hacer que alguien realice actos sexuales.
  • Insultos o conductas violentas no deseadas al tener relaciones sexuales
  • Presionar u obligar a una pareja a tener sexo o realizar actos sexuales con otra persona.

¿Qué es el abuso digital?

El abuso digital ocurre cuando una persona intimida, acosa, o controla a su pareja a través de la tecnología. La tecnología es una excelente manera de mantenerte en contacto y conectarte con las personas que te importan, especialmente con tu pareja. Tu pareja no debe tratar de controlar cómo usas la tecnología o las redes sociales, ni debe usar la tecnología para tratar de controlarte. Recuerda que todas las relaciones saludables tienen límites, y esto incluye la tecnología. Intenta conversar con su pareja al inicio de su relación para establecer estos límites (por ejemplo: ¿usarán el teléfono del otro? ¿Se registrarán para compartir la ubicación? ¿Publicarán sobre su relación en las redes sociales?).

Algunos ejemplos de abuso digital son:

  • Exigir tener acceso a tus contraseñas o mensajes
  • Escribirte constantemente y enojarse si no le respondo
  • Decirte con quién puedes ser amigos o a quién puedes seguir en las redes sociales
  • Comprobar quién texteas, llamas o mensajeas
  • Presionarte para enviar videos, fotos o mensajes explícitos
  • Localizarte por GPS o las redes sociales

¿Cómo busco ayuda?

Ya sea que quieras pedir ayuda para ti o para un/a amigo/a, aprender más sobre la violencia en el noviazgo, o pienses que tus conductas son abusivas, existen muchos recursos a tu disposición. Si quieres aprender más sobre esos recursos, lee nuestra guía sobre cómo buscar ayuda. A continuación, se muestran algunos de nuestros recursos favoritos.

Nuestro objetivo es mantenerte seguro/a. Asegúrate de estar en un lugar seguro antes de acceder cualquier recurso. Si crees que estás en peligro o necesitas ayuda inmediata, llama a la policía.

Llama

  • Línea nacional contra la violencia doméstica: 1−800−799−7233​​
  • Personas LGBTQ también pueden llamar:
    • Trans lifeline: 1-877-565-8860
    • La Red: 617-742-4911 (voz) | 800-832-1901 (número gratuito)

Sitios web

Violencia en el Noviazgo: ¿Cómo Buscar Ayuda?

La violencia en el noviazgo es frecuente entre los adolescentes y adultos jóvenes, por eso es probable que tú o alguien que conoces pueda ser afectado por ello. Saber qué es la violencia en el noviazgo  y cómo reconocer los signos de una relación dañina puede ser el primer paso para buscar ayuda. Ya sea que busques ayuda para ti o para un amigo, quieras aprender más sobre la violencia en el noviazgo, o pienses que actúas de manera abusiva en tu relación, existen muchos recursos a tu disposición.

Nuestro objetivo es mantenerte seguro/a. Asegúrate de estar en un lugar seguro antes de acceder cualquier recurso. Si crees que estás en peligro o necesitas ayuda inmediata, llama a la policía.

Creo que estoy en una relación dañina o no saludable. ¿Qué hago?

Recuerda que el abuso nunca es tu culpa. Cuando estés listo para recibir ayuda, habrá muchas opciones a tu disposición. Es genial si tienes un amigo o un familiar con quien hablar porque tener un sistema de apoyo es importante. Sin embargo, aunque te aman y se preocupan por ti, es posible que no sepan qué hacer si estás en una relación no saludable o dañina. También alentamos a que hables con otros adultos de confianza (maestros, entrenadores, consejeros y prestadores de servicios médicos) ya que a menudo están capacitados para ayudarte a manejar la violencia en el noviazgo. Sin embargo, estas personas pueden no estar siempre disponibles (por ejemplo, durante las noches, fines de semana o vacaciones), puede ser difícil encontrar transporte, o puedes sentirte más cómoda hablando de manera confidencial con alguien que no conoces.

Por eso queremos darte la opción de hablar con “compañeros de apoyo” capacitados, es decir, personas de tu edad que tienen conocimiento sobre la violencia en el noviazgo, que están disponibles 24 horas al día, 7 días a la semana para escucharte, contestar tus preguntas, e informarte de recursos en tu zona. Todas las conversaciones son confidenciales.

Para comenzar:

Llama:

  • Línea nacional contra la violencia doméstica: 1−800−799−7233​​
  • Personas LGBTQ también pueden llamar:
    • Trans lifeline: 1-877-565-8860
    • The Network/La Red: 617-742-4911 (voz) | 800-832-1901 (Número gratuito)

Sitios web

Quiero pedir ayuda. ¿Qué digo?

Entendemos que puede ser difícil, y a veces incluso incómodo, hablar sobre tu relación con alguien que no conoces.

Para iniciar la conversación, sugerimos que hagas estas preguntas:

  • Creo que podría estar en una relación no saludable o dañina. ¿Cómo sé?
  • Mi pareja [ejemplo de tipo de conducta]. ¿Eso está bien?
  • Tengo miedo de mi pareja. ¿Cómo me protejo?
  • ¿Cómo salgo de una relación dañina?

¿Y si no es seguro para mí pedir ayuda?

Dependiendo de tu situación, sería más seguro usar algunos recursos en lugar de otros. Haz lo que consideres apropiado.

Te damos algunos consejos para contactar con servicios de apoyo:

  • Tras usar el recurso, borra los mensajes de texto, el historial de llamadas, y el historial de navegación web.
  • Pide usar el teléfono, la computadora, o la tableta de alguien de tu confianza para acceder a los recursos.
  • Cómprate un teléfono “secreto” y guárdalo en un sitio seguro donde puedas accederlo por si necesitas ayuda.
  • Usa teléfonos en la comunidad para llamar a una línea directa. Los teléfonos suelen estar disponibles en centros comunitarios o bibliotecas públicas.

Si crees que estás en peligro o necesitas ayuda inmediata, llama a la policía.

¿Cómo me protejo?

Cada situación es única, así que recomendamos que crees tu propio plan de seguridad. Tu plan de seguridad sirve para ayudarte a saber qué hacer si estás en peligro. Piensa en crear tu plan de seguridad con alguien en quien confías o con un compañero de apoyo. Visita este sitio web para obtener más información sobre hacer un plan de seguridad.

¿Por qué hay personas que no salen de sus relaciones dañinas?

Puede ser difícil terminar una relación, incluso una relación no saludable. Si estás en una relación dañina, puede haber muchos beneficios al irte, como una mejor salud emocional, salud física y relaciones con otras personas. Sobre todo, mereces estar en una relación con una pareja que te respete.

Muchas personas temen lo que pueda hacer su pareja si terminan la relación y, en algunos casos, puede que no sea seguro salir de la relación.

Si estás considerando dejar una relación dañina, habla con alguien de tu confianza, haz un plan para mantenerte a salvo y pide ayuda. Si conoces a alguien en una relación dañina, es importante entender por qué no puede dejar la relación y apoyarlo, incluso si decide quedarse con su pareja.

Algunas razones por las que puede ser difícil salir de una relación dañina:

  • Puede que la persona aún ame a su pareja, por lo cual le cuesta dejar estos sentimientos atrás.
  • La persona puede creer que podrá cambiar las conductas de su pareja o que nunca volverá a suceder.
  • La víctima también puede sentir que el abuso es su culpa o no reconocer los comportamientos como abusivos.
  • Una persona puede depender de su pareja para obtener dinero, un lugar para vivir o ayuda con una discapacidad.
  • El miedo puede jugar un papel importante en permanecer en una relación abusiva. Una pareja abusiva puede amenazar con revelar información (orientación sexual, estado migratorio, foto íntima) o lastimar a su pareja si termina la relación.

Mi amigo/a está en una relación dañina. ¿Qué hago?

Puede ser muy difícil ver a alguien que te importa en una relación dañina. Recuerda que el abuso nunca es su culpa y es la única persona que puede decidir dejar la relación.

Así puedes ayudar a tu amigo/a:

  • Dile a tu amigo/a que estás preocupado/a. Aunque no le note, va a agradecer que estás para él/ella.
  • Apoya, escucha, y recúerdale a tu amigo/a que la culpa nunca es suya.
  • Anima a tu amigo/a a hablar con un adulto de confianza y a acceder a recursos.
  • Crea un plan de seguridad con tu amigo/a.
  • Evita afrontar al abusador. Es improbable que hagas que el abusador cambie sus comportamientos, lo cual puede empeorar la situación.
  • Cuídate. Es normal sentirte agobiado/a cuando alguien que te importa está teniendo problemas. Deberías hablar con adultos de tu confianza (padres, maestros, entrenadores, consejeros), tu prestador de servicios médicos, o un compañero de apoyo sobre tus sentimientos y sobre cómo ayudar a tu amigo/a.

También puedes encontrarte en una situación en la que observes que un amigo se está comportando de manera violenta con su pareja. Puede ser difícil admitir que tu amigo es abusivo, pero ignorar estos comportamientos es lo mismo que alentarlos. Ayuda a tu amigo a reconocer que sus conductas son malas y anímalo a buscar ayuda profesional. No culpes a la pareja por el abuso ni trates de justificar el comportamiento de tu amigo. Educa a tu amigo sobre las relaciones saludables y da un buen ejemplo en tus propias relaciones. Si tienes preguntas sobre cómo ayudar a un amigo que se comporta de manera abusiva, debes hablar con un adulto de confianza, un prestador de servicios médicos o un compañero de apoyo (ver los recursos arriba).

He sido abusivo/a en mi relación. ¿Qué hago?

Reconocer que tus conductas son dañinas es el primer paso para cambiarlas. Es importante que sepas que eres capaz de controlar tus conductas. Para dejar de ser abusivo/a, es importante que un profesional te ayude. Hay que hablar con un profesional de atención médica o con un compañero de apoyo sobre cómo acceder a los recursos (ver los recursos más arriba). Aunque te sientas incómodo hablando de tus conductas con otra persona, ten en cuenta que esos individuos están capacitados para ayudarte y estarán para apoyarte. Si estás dispuesto/a a cambiar tus conductas y recibir ayuda, podrás tener relaciones saludables en el futuro.

Sobre todo, deberías respetar la decisión de tu pareja de terminar la relación o de pedir ayuda de la policía o sistema legal. Aunque estés trabajando en cambiar tu comportamiento, tu pareja siempre tiene el derecho a estar salva.

Violencia en el Noviazgo: Pruebas

Prueba #1

Realiza la siguiente prueba para saber si sufres de abuso en tu relación.

Lee las frases 1-8 y reflexiona en tus respuestas.

  1. Tengo miedo a hablar, abrazar, o pasar tiempo con otras personas porque mi pareja se puede enojar.
  2. Tengo que avisarle a mi pareja de dónde voy. Si no, se enoja.
  3. Mi pareja me llama y me mensajea todo el día y se enoja si no le respondo.
  4. Me avergüenza cómo mi pareja me trata.
  5. Mi pareja me ha empujado, abofeteado o pegado.
  6. A mi pareja le gusta controlar mi forma de vestir.
  7. Mi pareja me ha hecho preguntas como, “¿Por qué me haces tan enojado/a?” o “¿Por qué haces que yo te trate así?”
  8. Tengo miedo de mi pareja y estoy preocupado/a por terminar la relación.

Si has respondido “sí” a alguna de estas frases, puede ser que hayas sufrido de la violencia en el noviazgo. Hay que recordar que el abuso nunca es tu culpa. Te invitamos a que veas nuestras otras guías para aprender más sobre la violencia en el noviazgo y sobre cómo recibir ayuda.

Prueba #2

Realiza la siguiente prueba para saber si actúas de manera violenta en tu relación.

Lee las frases 1-8 y reflexiona en tus respuestas.

  1. Me pongo muy enojado/a cuando veo a mi pareja hablar, pasar tiempo, abrazar, mensajear o comunicar en las redes sociales con otra persona.
  2. Necesito saber dónde está mi pareja en casi todo momento.
  3. Llamar y mensajear a mi pareja todo el día es una muestra de lo mucho que me importa.
  4. Me siento culpable o avergonzado/a por lo enojado/a que me pongo con mi pareja.
  5. He empujado, abofeteado o pegado a mi pareja.
  6. Tengo preferencias sobre la ropa que lleva mi pareja.
  7. Mi pareja me pone muy enojado/a que a veces me siento fuera de control.
  8. Cómo trato a mi pareja me preocupa.

Si has respondido “sí” a alguna de estas frases, puede ser que hayas actuado de manera violenta hacia tu pareja. Para romper el ciclo de la violencia en el noviazgo, tienes que recibir ayuda ahora.