Meditación

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Durante miles de años, se han practicado diferentes formas de meditación. Hoy en día, hay personas que meditan por diferentes razones, por ejemplo, para relajarse y/o para mejorar su concentración, y hay otras que consideran que la meditación es una experiencia espiritual. La meditación requiere práctica, sin embargo, trae consigo la esperanza de que mejorará la salud y la capacidad de concentrarse.

¿Qué es la meditación?

La meditación incluye diferentes técnicas provenientes de tradiciones orientales como el budismo, hinduismo y la medicina china tradicional. Al igual que el yoga, la meditación es considerada una terapia de la medicina mente-cuerpo. Sin embargo, la mayoría de los tipos de meditación tienen su origen en antiguas tradiciones religiosas y espirituales. Hoy en día la mayoría de las personas que meditan lo hacen por su salud y bienestar.

¿Cuáles son los beneficios de la meditación?

Según el Instituto Nacional de la Salud (NIH por sus siglas en inglés), ciertos estudios han demostrado que la meditación puede mejorar los síntomas de muchas condiciones médicas como la alta presión arterial, el síndrome de colon irritable (o de intestino irritable), endometriosis e insomnio (dificultad para dormir). También han relacionado la meditación con una variedad de beneficios para la salud.

Muchas personas piensan que la meditación puede:

  • Ayudar a aliviar el dolor
  • Ayudar a combatir la ansiedad y depresión
  • Ayudar a mejorar la atención
  • Ayudar a dejar de fumar
  • Mejorar la autoconciencia
  • Reducir el estrés
  • Promover la calma y relajación
  • Mejorar las estrategias de afrontamiento
  • Aumentar el bienestar

¿Cuáles son los tipos más comunes de meditación?

  • Meditación guiada: esta forma de meditación la realiza un instructor. El instructor te pedirá que te concentres en relajar una parte de tu cuerpo como por ejemplo los dedos del pie o en un objeto específico. Principiantes: si nunca has practicado la meditación, ésta es la ideal para ti. Así será menos probable que te distraigas durante la práctica de una meditación guiada. Las distracciones pueden incluir: ruido, oscilaciones de la luz o cualquier pensamiento que se presente en tu mente. Básicamente, una técnica guiada incluye escuchar al instructor (o un mensaje grabado) quien te explica paso a paso las técnicas de relajación.
  • Meditación consciente (“mindfulness”): esta forma de meditación te enseña como concentrar tu atención en el flujo de tu respiración. La meditación consciente puede enseñarte como concentrarte en lo que sientes sin reacción ni juicio. La regularidad es la clave: a mayor experiencia y práctica, más fácil se vuelve la meditación. Las habilidades que se desarrollan con la práctica de la meditación consciente se pueden usar fácilmente en tu vida diaria. Con el tiempo lograrás equilibrio emocional.
  • Meditación trascendental: Esta técnica te enseña a repetir un mantra, es decir, una palabra, sonido o frase que se utiliza en silencio. Por lo tanto,  también se conoce como “meditación mantra”. El objetivo de este tipo de meditación es despejar tu mente de distracciones. Esta forma de meditación es similar a la meditación guiada con la excepción que se concentra en una sola palabra, sonido o frase. Repetir, reconcentrarse, repetir: la práctica de la meditación trascendental te enseña a quitar de tu camino todo aquello que te frena a lograr tus metas. Si estás distraída, puedes tener dificultad para prestar atención y dejar de estar en las nubes todo el día. Cualquiera sea el motivo, la meta  es que te sientas más relajada y más consciente.

¿Qué necesito saber antes de probar la meditación?

  1. Busca un lugar tranquilo y pacífico. Este te ayudará a disminuir los ruidos y otras distracciones a tu alrededor.
  2. Ponte en una postura cómoda. Las diferentes formas de meditación utilizan diversas posturas como sentarse verticalmente en una silla cómoda con los pies en el piso, sentarse en el piso, echarse, parados o caminando.
  3. Piensa en un punto focal de atención. Dependiendo del tipo de meditación, esto puede consistir en una sola palabra, el flujo de tu respiración o el momento presente.
  4. Mantén la mente abierta para la experiencia completa. Trata de soltar cualquier expectativa que hayas tenido antes de empezar a meditar. Si te distraes, está bien, ¡pero trata de reconcentrarte! Esto es normal y es parte del aprendizaje sobre cómo meditar. A mayor práctica más fácil se vuelve la meditación.

¿Por dónde empiezo?

Para la mayoría de los principiantes es más fácil aprender como meditar siguiendo instrucciones. Todos los tipos de meditación pueden practicarse en una clase con un instructor o por ti misma. Si estás interesada en asistir a una clase, infórmate en el centro comunitario o estudios de yoga de tu ciudad o vecindad. Si no eres de ir a una clase, no te preocupes, existen muchas grabaciones y audios con instrucciones que se pueden ver y escuchar online y en las aplicaciones.. Hay que recordar que es normal que te distraigas o te sientas tan relajada que puedes quedarte dormida.

Similar al yoga, la meditación es una práctica que toma tiempo en aprenderla. Encontrarás cuáles técnicas de meditación se adaptan mejor a lo que necesitas, además siempre hay la posibilidad de probar diferentes estilos.

La meditación es seguro y, en muchos casos, sirve de ayuda, pero no debe reemplazar la medicina tradicional. Es importante hablar con tu prestador de servicios médicos sobre alguna medicina alternativa o complementaria que utilizas para combatir dolor, estrés, etc., como medicinas herbarias, suplementos dietéticos, meditación, biorretroalimentación o biofeedback, etc.