Una guía para utilizar tu primer tampón

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tampon

Puedes sentirte nerviosa por usar un tampón por primera vez. Es normal sentirse nerviosa, especialmente si tienes preguntas sin responder sobre los tampones.

¿Qué son los tampones y cómo funcionan?

Los tampones son productos usados para absorber tu flujo menstrual. Están hechos de algodón suave compactado en forma de cilindro, de modo que se puedan insertar fácilmente por la abertura de la vagina. Un tampón absorbe tu flujo menstrual, o sangre, antes de que tenga la oportunidad de dejar el cuerpo, así que se los considera protección “interna”, a diferencia de las toallas femeninas que son protección “externa” durante el período. Los tampones vienen en muchos tamaños y absorciones. Los puedes comprar en la mayoría de las farmacias y mercados.

¿Qué tamaño de tampón debería usar?

Es una buena idea usar el tampón tamaño “mini” cuando estás aprendiendo a usarlos por primera vez. También es más sencillo insertarlos cuando tu flujo menstrual es de moderado a abundante, ya que le permite al tampón deslizarse más fácilmente.

Estoy nerviosa; ¿qué debería hacer para insertar el tampón más fácilmente?

Siguiendo las simples guías a continuación, así como las instrucciones que vienen con los tampones, tu primera experiencia con los tampones debería ser sencilla. Recuerda, mientras más te relajes, más fácil va a ser la inserción. Cuando estás nerviosa, tus músculos se tensan, lo que puede hacer más difícil insertar el tampón.

Preparación: Antes de que insertes el tampón, repasemos tu anatomía para que sepas dónde insertarlo.

Es una buena idea usar un espejo para mirar tu vulva o el área exterior, que es todos tus genitales femeninos (partes) que puedes ver. La uretra es de donde sale tu orina (pis), el ano es de donde salen las heces (popó) y justo en el medio está la entrada de tu vagina. Por aquí es por donde insertarás el tampón hasta tu vagina. Es normal sentirte nerviosa la primera vez que usas un tampón. Se vuelve más sencillo.

Instrucciones para insertar un tampón con aplicador:

  1. Lávate las manos con agua y jabón. Con las manos secas, quítale el envoltorio al tampón. Si se te cae el tampón al piso, tíralo a la basura y comienza otra vez con un tampón nuevo.
  2. Siéntate o párate en una posición cómoda. Algunas mujeres prefieren subir una pierna al asiento del retrete o la tina, mientras que otras prefieren ponerse en cuclillas. Luego de encontrar la posición más cómoda para ti, sostén el tampón con los dedos con los que escribes. Sostén el centro del tampón, donde el tubo interior más pequeño se introduce en el tubo exterior más grande. Asegúrate de que la cuerda sea visible y que apunte hacia afuera de tu cuerpo.
  3. Con tu otra mano, abre los labios mayores (los pliegues de piel alrededor de la abertura vaginal) y posiciona el tampón en la abertura de la vagina. (Ve la imagen 1)
  4. Presiona gentilmente el tampón por la abertura, apuntando a la parte baja de tu espalda. Detente cuando tus dedos toquen tu cuerpo y el aplicador, o el tubo exterior, esté completamente dentro de la vagina. (Ve la imagen 2)
  5. Una vez que el aplicador, o el tubo exterior, esté dentro de tu vagina, usa tu dedo índice para tirar del tubo interior (el tubo donde se puede ver la cuerda) a través del tubo exterior. Esto empuja el tampón dentro de la vagina.
  6. Una vez que el tubo interior esté totalmente adentro, usa tu pulgar y dedo medio para remover el aplicador o tubo exterior. (Ve la imagen 3) Asegúrate de que la cuerda cuelgue por afuera de tu abertura vaginal. Más tarde, cuando estés lista para remover el tampón, toma de la cuerda y gentilmente tira de ella hacia abajo hasta que el tampón entero salga.
  7. Recuerda lavarte las manos antes y después de que te insertes o remuevas un tampón.

Cómo insertar un tampón con un aplicador

Instrucciones para insertar un tampón sin aplicador:

    1. Lávate las manos con agua y jabón. Con las manos secas, quítale el envoltorio al tampón. Si se te cae el tampón al piso, tíralo a la basura y comienza otra vez con un tampón nuevo. El tampón debe estar completamente sellado en una envoltura de plástico. Si no lo está, elige otro tampón y quítale el envoltorio con las manos limpias.
    2. Lee las instrucciones en la caja de los tampones.
    3. Con las manos limpias, quítale el envoltorio a un tampón y tira fuerte de la cuerda para asegurarte de que esté firmemente sujeta al tampón.
    4. Siéntate o párate en una posición cómoda. Algunas mujeres prefieren subir una pierna al asiento del retrete o la tina, mientras que otras prefieren ponerse en cuclillas. Luego de encontrar la posición más cómoda para ti, sostén el extremo del tampón, el lugar donde el tampón se abolla. Asegúrate de que la cuerda sea visible y que apunte hacia afuera de tu cuerpo.
    5. Con tu otra mano, abre los labios (los pliegues de piel alrededor de la entrada vaginal) y posiciona el tampón en la abertura de la vagina. (Ve la imagen 1)
    6. Presiona gentilmente el tampón por la abertura, apuntando a la parte baja de tu espalda.
    7. Una vez que el tampón esté dentro de tu vagina, usa tu dedo índice para empujar el tampón más hacia adentro.
    8. Asegúrate de que la cuerda cuelgue por fuera de tu abertura vaginal. Más tarde, cuando estés lista para remover el tampón, toma de la cuerda y gentilmente tira de ella hacia abajo hasta que el tampón entero salga.
    9. Recuerda lavarte las manos antes de insertar un tampón y otra vez luego de quitarte uno.

Si insertaste el tampón correctamente, no deberías sentirlo. Si te sientes incómoda en cualquier forma, podrías haber insertado el tampón incorrectamente o puede que no lo hayas puesto lo suficientemente dentro de tu vagina. Si esto sucede, solo remueve el tampón y empieza otra vez con un tampón nuevo. Recuerda que la práctica hace a la perfección. Si no lo consigues en el primer intento, seguramente tengas éxito en tu segundo intento. En lugar de frustrarte y rendirte, ¡relájate y prueba de nuevo!

Si insertaste el tampón correctamente, no deberías sentirlo. Si te sientes incómoda en cualquier forma, podrías haber insertado el tampón incorrectamente o puede que no lo hayas puesto lo suficientemente dentro de tu vagina. Si esto sucede, solo remueve el tampón y empieza otra vez con un tampón nuevo. Recuerda que la práctica hace a la perfección. Si no lo consigues en el primer intento, seguramente tengas éxito en tu segundo intento. En lugar de frustrarte y rendirte, ¡relájate y prueba de nuevo!

¿Qué pasa si aún así no lo consigo?

Si no puedes insertarte un tampón luego de muchos intentos, haz una cita con tu proveedor de salud. Un motivo que podría causar esto es que podrías haber nacido con una abertura muy pequeña en tu himen, lo que evita que puedas insertar tampones. Esto solo sucede en alrededor del 2% de las adolescentes, pero podría ser un problema.

Un espejo a menudo es útil cuando estás intentando insertar un tampón por primera vez, para poder ver exactamente dónde está tu abertura vaginal. También puedes intentar usar una pequeña cantidad de lubricante vaginal en el extremo del tampón para ayudarlo a deslizarse hacia adentro.

¿Qué es el TSS?

El TSS es el Síndrome de Shock Tóxico (Toxic Shock Syndrome en inglés). Una infección rara pero peligrosa si la contraes. Puede ocurrir en chicas que usan tampones.

Los tampones en sí mismos no causan TSS. El TSS es causado por bacterias, generalmente llamadas Staphylococcus aureus. Cuando hay un tampón en tu vagina, se crea el ambiente perfecto para el crecimiento de diferentes tipos de bacterias, incluyendo a la Staphylococcus aureus. Las bacterias producen una toxina que causa una enfermedad grave. Es menos probable que las adolescentes más jóvenes tengan anticuerpos contra la toxina producida por estas bacterias. Probablemente nunca contraigas TSS, pero es bueno saber cuáles son los síntomas y cómo disminuir tu riesgo.

Para disminuir tu riesgo de desarrollar TSS, sigue estos consejos al utilizar tampones:

  • Ten cuidado al insertar tampones. Lávate las manos antes de insertar o remover un tampón. (Asegúrate de que tus uñas no estén puntiagudas o astilladas para evitar lastimarte la piel).
  • Cámbiate los tampones al menos cada 4-6 horas o más frecuentemente de ser necesario.
  • Elige la absorción del tampón correcta. Usa tampones más pequeños cuando tu flujo sea más ligero. El TSS es muy raro, pero es más probable con tampones súper absorbentes solo cuando tienes un flujo abundante. No uses estos a menos que tengas flujo abundante.
  • Alterna entre usar toallas femeninas y tampones. Intenta usar toallas por la noche, y tampones durante el día.
  • No uses tampones para absorber nada que no sea tu flujo menstrual. Solo inserta un tampón una vez que se presente la sangre menstrual.

Si tienes fiebre, mareos, sarpullidos o vómitos mientras usas un tampón, retíralo de inmediato y contacta a tu proveedor de salud inmediatamente o ve a la sala de emergencias más cercana. Los síntomas del TSS pueden parecerse a los de la gripe. Si suceden mientras estás en tu período y usando un tampón, podrían indicar el TSS. De otra forma, podría indicar que tienes alguna otra infección. Cualquiera sea el caso, deberías ver a tu proveedor de salud.

Los síntomas del TSS (Síndrome de Shock Tóxico) generalmente aparecen rápidamente y pueden incluir:

  • Síntomas como los de la gripe (dolor muscular; dolores de cabeza; ojos, boca y garganta enrojecidos)
  • Fiebre alta repentina
  • Mareos, desmayos o aturdimiento
  • Vómitos
  • Un sarpullido similar a una quemadura de sol
  • Diarrea
Esperamos que nunca tengas que preocuparte por el TSS. De todas formas, es buena idea conocer los síntomas, por si acaso. Si tú o alguien que conozcas desarrolla síntomas, remueve el tampón y llama o ve a la sala de emergencias más cercana.