Síndrome del Intestino Irritable (SII)

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El síndrome de Intestino Irritable (SII) es el desorden gastrointestinal (digestivo) más común en los Estados Unidos. De acuerdo con diferentes estudios, alrededor de 22 – 35.5% de adolescentes tienen síntomas de SII, y este numero es similar a la cantidad de adultos que son afectados por este síndrome.

¿Qué es el Síndrome del Intestino Irritable (SII)?

SII es definido por grupos de síntomas de dolor abdominal que ocurren con cambios a la hora de defecar. SII es una condición que envuelve un aumento en la sensibilidad de el intestino y afecta la tensión de los músculos del intestino grueso. Se cree que las contracciones que ocurren pueden ser muy rápidas (causando diarrea), muy lentas (causando estreñimiento), o pueden variar entre ambas. Esta es la razón por que se le llama síndrome del intestino “irritable”.

Algunos síntomas incluyen:

  • Dolor de estómago
  • Estreñimiento
  • Diarrea
  • Estreñimiento y diarrea al mismo tiempo
  • Cambio en los hábitos y ocurrencias al ir al baño
  • Hinchazón en el abdomen
  • Gas
  • Mucosa blanca en las heces

¿Qué causa el SII?

Los profesionales de la salud aún no saben exactamente que puede causar el SII. La mayoría de las personas creen que los síntomas pueden ser causados por una combinación de varios problemas:

  • Órganos muy sensibles en la cavidad abdominal
  • Eventos llenos de estrés, o sentirse con ansiedad o depresión
  • Tu tracto digestivo puede tener un germen o una infección
  • Sensibilidad o una alergia a un tipo de comidas

¿Cómo es el SII diagnosticado?

El SII es diagnosticado por un/a profesional de la salud basado en los síntomas de una persona, su historial médico, un examen físico, examen de sangre, y a veces con la ayuda de otros exámenes de diagnóstico. Estos exámenes y pequeños procedimientos pueden ser hechos para asegurar que los síntomas no son causados por otro problema médico. Para ser diagnosticado con SII, una persona habrá experimentado un cambio en los hábitos para ir al baño y tendrá dolor del estómago o incomodidad relacionada con estreñimiento y/o diarrea por lo menos un día a la semana por los últimos tres meses. Los síntomas típicamente han empezado alrededor de seis meses atrás.

Los exámenes pueden incluir:

  • Exámenes de sangre – Para descartar que no haya alguna infección e inflamación u otra causa de síntomas como la enfermedad celíaca.
  • Muestra de heces – Para descartar que no haya ninguna infección causada por parásitos o que no haya sangre en las heces.
  • Prueba de hidrógeno en el aliento con lactosa – Para ver si tienes algún problema al digerir productos lácteos (leche, queso, yogurt, etc.).
  • Rayos X del abdomen – Para observar los órganos internos.
  • Ultrasonido abdominal – Para observar los órganos internos usando ondas sonoras.
  • Endoscopia – Aunque no se realiza muy seguido, una persona puede tener este procedimiento si su profesional de la salud sospecha que puede haber inflamación adentro del tracto digestivo.

¿Cómo se trata el SII?

La meta de los tratamientos es disminuir el dolor y hacer el proceso digestivo más normal. El tratamiento se empieza después que el diagnostico ha sido finalizado por un profesional de la salud basado en la edad, la salud general, historial médico, y que tan severos los síntomas son (como gas, hinchazón, diarrea, estreñimiento, dolor de estómago). Actualmente no existe una cura para el SII, pero existen tratamientos que son efectivos para controlar los síntomas. El manejo de los síntomas de SII a menudos incluye una combinación de lo siguiente:

  • Tener una reunión con un Dietista Registrado/a que se especializa en problemas gastrointestinales (GI)
  • Limitar el consumo de leche y productos lácteos (si eres intolerante a la lactosa)
  • Encontrar formas positivas de bajar el estrés y la ansiedad
  • Terapias complementarias como biorretroalimentación, acupuntura y yoga
  • Medicamentos (si es necesario)
  • Ayuda de consejeros/as para bajar el estrés y la ansiedad

¿Cómo puedo saber si lo que estoy comiendo esta causándome algún síntoma del SII o están haciendo mi SII peor?

Si piensas que tus síntomas de SII pueden estar relacionados con ciertas comidas, la mejor manera de asegurarse es trabajando con un Dietista Registrado/a. El o ella puede hablar contigo acerca de ciertos cambios en tu dieta que han sido estudiados para mejorar los síntomas del SII. Puedes tener una mejor idea sobre como ciertas comidas están afectando tus síntomas al escribir que comes y los síntomas que tienes en un “diario de comidas” (mira el ejemplo abajo). También puedes tratar de registrar tus síntomas relacionados con diferentes comidas en cualquier aplicación disponible para registrar síntomas en tu teléfono celular.

Con un/a dietista, puedes trabajar y hacer cambios en tus hábitos alimenticios después de observar como tu cuerpo responde a ciertas comidas.

  • Si piensas que hay alguna comida que te puede causar síntomas del SII, para de comerla por lo menos por dos semanas, y después empieza a incorporarla lentamente y con pequeñas cantidades para ver si notas algún cambio en tus síntomas.
  • Cuando registres tus síntomas con la comida, asegúrate de incluir la cantidad de comida que has consumido. Esto es importante porque algunas comidas pueden darte síntomas solo si son consumidas en largas cantidades.
Ejemplo de un Diario de Comida
Tiempo Comidas/Bebidas Síntomas Suplementos
DesayunoUn bol largo de Cheerios®, con ½ taza de leche, una banana entera, y dos huevosGas, hinchazónVitamina D
MeriendaUna taza de pure de manzana
AlmuerzoUn bol mediano de queso con macarronesGas, hinchazón, diarrea
MeriendaUna manzana pequeña
Cena~4 onzas de pollo asado, ½ taza de arroz, y 4 – 5 zanahorias pequeñas

¿Qué ha ayudado a otros con el SII?

Las personas reaccionan diferentemente pero muchos individuos diagnosticados con SII descubren que ciertas comidas les causan problemas digestivos o empeorar sus síntomas. Al trabajar con un Dietista Registrado/a, tú puedes eliminar de tu dieta algunas comidas para ver como tu cuerpo responde, y después eventualmente puedes reintroducir las comidas que tu cuerpo puede tolerar. Por ejemplo, tu dietista puede trabajar contigo para ver como respondes a un cierto tipo de comidas llamado FODMAPs (FODMAP = por sus siglas en inglés que significan Oligosacáridos, Disacáridos, Monosacáridos Fermentables y Polioles).

Algunas estrategias que un doctor o un dietista puede recomendar para personas con SII son las siguientes:

Evita comidas largas. En vez, trata de consumir comidas más pequeñas y frecuentes.

Limita la cantidad de productos lácteos (si notas que tus síntomas empeoran cada vez que los comes). Si tu profesional de la salud piensa que eres intolerante a la lactosa, piensa usar productos sin lactosa como Lactaid®.

Limita los endulzantes artificiales como sorbitol, manitol, xilitol e isomalt, los cuales son mayormente encontrados en gomas y dulces sin azúcar.

Limita el jarabe de maíz con alto contenido de fructosa, agave y miel (revisa la etiqueta que muestra los ingredientes). En vez, usa jarabe de arce, azúcar morena, o azúcar blanca granulada al hornear.

¿Es el SII lo mismo que la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII)?

No. EII es una enfermedad continua que es causada por el sistema inmunológico que lucha con el tracto digestivo. Incluye dos enfermedades diferentes, la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.

Algunos síntomas que podrían indicar que tienes EII son:

  • Diarrea con sangre
  • Dolor abdominal (en el estómago) que dura por mucho tiempo
  • Diarrea que dura por mucho tiempo con consistencia liquida
  • Fiebres sin razón alguna
  • Inflamación de las articulaciones
  • Crecimiento deficiente o un retraso en la pubertad
  • Infecciones anales

EII es diferente que el SII. Con el SII, el intestino no se inflamaba y casi nunca causa diarrea con sangre o hay sangre en las heces.

¿En qué otras formas puede el SII afectarme?

Los hábitos intestinales irregulares pueden ser frustrantes y pueden provocar estrés emocional. Afortunadamente, existen formas saludables de reducir tus niveles de estrés, como asumir un papel proactivo en tu tratamiento – mantener un seguimiento de lo que comes así puedes descubrir que comidas empiezan tus síntomas, hacer actividades que disfrutes y te ayudan a desestresarte, y hablar con un amigo/a, un padre o madre, y/o un consejero/a sobre tus sentimientos.

Aunque los síntomas pueden ser incomodos y estresantes, la mayoría de adolescentes no desarrollan ningún problema de salud crónico. Con la ayuda de tu profesional de la salud y un/a dietista registrado/a, puedes aprender diferentes maneras para cambiar tu dieta que pueden mejorar, e incluso deshacerse de algunos o todos tus síntomas.