El Coronavirus (COVID-19)

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¡Vuelve el próximo mes para saber información sobre la vacuna!

¿Qué es el coronavirus (COVID-19)?

El coronavirus (COVID-19) es una nueva enfermedad respiratoria nunca antes vista en humanos. Los síntomas suelen ser leves y similares a los del resfriado o de la gripe. Normalmente aparecen de 2 a 14 días después de la exposición al virus. Al principio, los síntomas del COVID-19 sólo incluían tos, dificultad para respirar y fiebre. Sin embargo, es probable que tengas COVID-19 si presentas al menos dos de los siguientes síntomas: fiebre, escalofríos, temblores repetidos, dolor muscular, dolor de garganta y/o la pérdida del sentido del gusto u olfato. Es importante recordar que las personas con enfermedades respiratorias como asma o fibrosis quística, con sistemas inmunológicos debilitados, o las personas que tienen 60 años o más pueden tener síntomas graves que pueden ser fatales.

¿Cómo se contrae este virus?

El virus se encuentra en los mocos, la saliva y/o el esputo (las secreciones de los pulmones) de una persona infectada. Se propaga cuando la infectada estornuda o tose cerca de una persona no infectada, o cuando la persona no infectada toca objetos contaminados.

¿Cómo afecta a los niños y adolescentes?

Cada día los prestadores de servicios médicos y científicos aprenden más información sobre COVID-19, de los síntomas a los tratamientos. Al principio, no era frecuente en los niños y adolescentes, pero se ve un número creciente de casos entre jóvenes. A partir del fin de diciembre de 2020, más de 2 millones de niños y adolescentes en los Estados Unidos han sido diagnosticados con el COVID-19.

Las enfermedades graves asociadas con el COVID-19 siguen poco frecuentes en los niños y adolescentes. Sin embargo, los prestadores de servicios médicos han observado que un número muy bajo de niños y adolescentes han desarrollado una enfermedad inflamatoria denominada el síndrome inflamatorio multisistémico en niños. Los síntomas son fiebre, sarpullidos, hinchazón (en las manos, los pies y la lengua), vómitos, y diarrea. Si tienes alguno de estos síntomas, llama a tu prestador de servicios médicos inmediatamente. Es muy importante saber que este síndrome puede atacar el corazón y los vasos sanguíneos, haciendo que se hinchen y limitando el paso de sangre a través de ellos. Muchos de estos síntomas son similares a los del síndrome de Kawasaki, una enfermedad inflamatoria grave pero tratable que suele presentarse en los niños pequeños. Es importante saber que muchos niños y adolescentes que desarrollan este síndrome pueden nunca presentar los síntomas clásicos del COVID-19. La prueba de la garganta o del hisopo nasal puede dar resultados negativos para COVID-19, pero el análisis de sangre para detectar anticuerpos contra el virus puede dar resultados positivos (significa que has estado expuesto/a al virus). En fin, este síndrome es tratable (cuando se detecta temprano) y está afectando a un número muy bajo de niños y adolescentes en el mundo, pero es importante saber los signos y síntomas, por si acaso.

¿Cómo se puede saber si uno tiene COVID-19?

La única manera de saber si tienes COVID-19 es viendo tu prestador de servicios médicos que realizará una prueba especial. Algunos sitios tienen centros de pruebas donde puedes programar una cita para hacerte la prueba. Si una persona te ha expuesto al virus o si tienes síntomas respiratorios leves y fiebre, llama a tu prestador de servicios médicos que determinará si necesitas hacerte la prueba. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), está bien tomar medicamentos de venta libre como antiinflamatorios no esteroides (AINE) (por ejemplo, ibuprofeno, naproxeno) o acetaminofeno (Tylenol) para manejar síntomas como fiebre o dolor.

Cuando alguien se enferma o tiene problemas para respirar, debe ver su prestador de servicios médicos o ir de inmediato a la sala de emergencia más cercana.

¿Se puede prevenir el contagio de COVID-19?

Existen muchas maneras de disminuir el riesgo de contratar el COVID-19 y otras enfermedades que también se propaga de una persona a otra.

  • Evita el contacto cercano con personas enfermas. No beses, abraces ni compartas tazas o cubiertos con los demás.
  • Practica el distanciamiento social (es decir, mantente al menos 6 pies de distancia de los demás, aun cuando usas una mascarilla).
  • No des la mano a los demás.
  • Lávate las manos con frecuencia con agua y jabón por al menos 20 segundos.
  • Cuando no puedes lavarte las manos, usa un desinfectante de manos.
  • Cúbrete la boca y nariz al etornudar o toser y lávate las manos después.
  • Evita tocarte la nariz, la boca o los ojos.
  • Cámbiate de ropa después de volver a casa.
  • Lávate la cara después de volver a casa.
  • Limpia superficies con desinfectantes cuando un miembro de tu familia está enfermo.
  • Usa una mascarilla que cubre la nariz y boca cuando sales a la calle.
  • ¡Hazte la vacuna de la gripe!

Si tienes asma, también deberías:

  • Revisar y actualizar tu plan de asma con tu prestador de servicios médicos
  • Tomar los medicamentos para controlar tu respiración si tu prestador de servicios médicos te lo dice.
Una vez disponible, considera recibir la vacuna contra el COVID-19. Pronto tendremos más información sobre ella.

Actualmente hay dos vacunas disponibles en los EE. UU.: la de Pfizer-BioNTech (aprobada para personas mayores de 16 años) y la de Moderna (aprobada para personas mayores de 18 años). Estos son los nombres de las empresas que desarrollaron cada vacuna. La vacuna de Pfizer-BioNTech requiere dos dosis espaciadas 21 días y la de Moderna requiere dos dosis espaciadas 28 días. También se están desarrollando otras vacunas que pueden tener diferentes programas. Es importante recibir todas las dosis recomendadas para garantizar la inmunidad.

Ambas son vacunas de ARNm; esencialmente, el ARNm es un modelo para la célula sobre cómo hacer una parte de la proteína de pico exclusiva del SARS-CoV-2 (el virus que causa el COVID-19). Dado que se produce solo una parte de la proteína, no causa ningún daño a la persona vacunada. Luego, la célula crea la proteína y la muestra en la superficie celular, donde el sistema inmunológico va creando anticuerpos y activando las células T para combatir lo que cree que es una infección. Esta es también la razón por la que algunas personas pueden sentirse enfermas después de recibir la vacuna. Es tu cuerpo el que está aprendiendo a luchar y debería resolverse en uno o dos días. Si continúas sintiéndote mal o tienes alguna pregunta, comunícate con tu prestador de servicios médicos.