Quistes Ováricos

This guide in English
pelvic ultrasound

Algunas veces se les dice a las chicas que tienen un quiste en la “superficie” de sus ovarios cuando en realidad se desarrollan dentro del ovario. Afortunadamente, la mayoría de los quistes desaparecen sin tratamiento.

¿Qué son los ovarios y la ovulación?

Dentro de tu abdomen (vientre), en ambos lados de tu útero, tienes dos órganos pequeños en forma de uva llamados ovarios. Cuando naces, tus ovarios ya están llenos de millones de óvulos. Cuando alcanzas la pubertad, los químicos provenientes de la glándula pituitaria envían una señal desde tu cerebro a tus ovarios para que maduren un óvulo. Usualmente se libera un óvulo una vez al mes a través de un saco lleno de fluidos que se encuentra en los ovarios para que el óvulo pueda viajar a través de las trompas de Falopio hacia el útero. Esto es llamado ovulación y es parte de tu ciclo mensual. El saco “lleno de fluidos” a veces tiene una longitud de 3 cm (alrededor de 1 pulgada) y en un informe de ecografía es llamado “quiste”, pero aun así, es normal.

¿Qué son los quistes ováricos?

Un quiste ovárico es un saco lleno de fluidos que se desarrolla en el ovario y usualmente desaparece luego de la ovulación. Existen diferentes tipos de quistes.

Quiste folicular: Un quiste folicular se desarrolla cada mes y contiene un pequeño óvulo dentro de él. El saco sufre una ruptura durante la ovulación y el óvulo sale del ovario. Algunas veces el quiste puede crecer más de su tamaño normal, que es de hasta 3 cm (un poco más de una pulgada). Si el saco que sostiene el óvulo no se abre para liberarlo, este puede llegar a tener un tamaño de ½ pulgada (1 cm) o hasta 4 pulgadas (10 cm) de ancho. La mayoría de los quistes foliculares desaparecen de 2 a 8 semanas y no ocasionan dolor. Los quistes de gran tamaño pueden o no causar dolor o presión en la parte inferior del vientre (del lado donde se encuentre el quiste) y usualmente le toma más tiempo curarse o desaparecer. Tu médico puede descubrir que tienes un quiste folicular a través de un examen pélvico o mediante un examen llamado “ecografía”.

Quiste del cuerpo lúteo: Un quiste del cuerpo lúteo es normal y usualmente se forma cada mes luego de la ovulación. Este tipo de quiste usualmente desaparece por sí mismo después de pocas semanas, pero algunas veces puede tomar hasta tres meses. Un quiste del cuerpo lúteo puede crecer hasta 3 o 4 pulgadas de ancho y puede sangrar dentro del quiste o de tu vientre y causarte dolor.

Síndrome de ovario poliquístico (SOP): La palabra “poliquístico” implica la presencia de varios quistes en los ovarios. Algunas chicas con esta condición tienen muchos quistes pequeños dentro de sus ovarios, mientras que otras no los tienen. Este tipo de quiste ovárico no es dañino, no tiene que ser removido y casi nunca causa dolor.

¿Es normal que sienta dolor en un lado del vientre casi cada mes?

Algunas chicas y mujeres sienten dolor en uno de los costados debajo del ombligo unas 2 semanas antes de que les baje su periodo. Otras no sufren ningún dolor. Esto es llamado “Síndrome de Mittelschmerz”, el cual es un dolor o incomodidad que ocurre durante la ovulación. Este tipo de dolor es usualmente leve y puede durar desde 1 hora hasta 1 o 2 días. De cualquier manera, si sientes un dolor agudo, puede que sea causado por otros problemas, por lo que deberías agendar una cita médica o ir a la sala de emergencias más cercana.

¿Cómo se diagnostican los quistes ováricos?

Debido a que la mayoría de los quistes ováricos no causan síntomas y desaparecen por su cuenta, pueden pasar completamente desapercibidos. Si sientes dolor o tienes periodos irregulares que te impulsan ir a ver a tu médico, puede que necesites realizarte una ecografía pélvica para comprobar si tienes un quiste. Si tienes un quiste, tu médico podrá verlo en la ecografía.

¿Qué es una ecografía pélvica?

Una ecografía pélvica es un examen que usa ondas sonoras para producir una imagen de tus órganos reproductivos (como tus ovarios y tu útero) y tu vejiga (donde se almacena la orina). Normalmente, es necesario tener la vejiga llena antes del procedimiento. Esto implica tener que tomar mucha agua antes de realizarte el examen. El examen en sí mismo no es doloroso, pero puede que te sientas un poco incómoda ya que tu vejiga estará llena hasta que puedas orinar después del examen.

Te acostarás en una mesa de examen mientras el ecografista (la persona que realiza la ecografía) coloca un gel caliente en tu vientre con un dispositivo que luce como un micrófono. El ecografista moverá gentilmente este instrumento con forma de micrófono alrededor de tu abdomen (vientre). Esto es llamado una ecografía “transabdominal”. Es probable que sientas un poco de presión, pero no deberías sentir ningún dolor. El instrumento produce una imagen al recibir las ondas sonoras. A partir de estas imágenes tu médico podrá saber si tienes un quiste ovárico o no. Si tienes un quiste, tu médico muy probablemente tendrá que repetir la ecografía pélvica después de entre 2 y 8 semanas para asegurarse de que el quiste se esté volviendo más pequeño o haya desaparecido completamente.

Usualmente la ecografía se realiza en tu vientre, pero algunas veces es necesario realizar una ecografía utilizando una sonda que es insertada en la vagina. Esto es llamado una ecografía “transvaginal”. Las ecografías transvaginales son muy útiles si el ecografista tiene problemas para capturar una imagen clara de tus ovarios a través de una ecografía transabdominal. La ecografía transvaginal no suele ser dolorosa, pero puede ser incómoda si nunca has usado tampones o tenido sexo vaginal. Habla con el ecografista antes de comenzar una ecografía transvaginal para asegurarte de que conoce tus preocupaciones y que tenga experiencia realizando exámenes transvaginales en adolescentes.

¿Qué sucede si tengo un quiste ovárico?

Debido a que la mayoría de los quistes ováricos desaparecen por su cuenta, no debes preocuparte si tienes uno. Tu médico querrá que le hagas saber si estás sufriendo dolor abdominal o dolor de estómago. Un dolor leve en tu estómago puede durar varias semanas, pero si sientes un dolor moderado o intenso que te dificulte caminar, te provoque vómitos o te haga sentir desmayada, contacta a tu médico de inmediato o ve a la sala de emergencias más cercana. Tu médico también puede pedirte que no hagas ejercicio o participes en deportes hasta que el quiste se vuelva más pequeño o desaparezca completamente. Esto es debido a que una actividad moderada o extrema puede causar que tus ovarios se tuerzan y esta es una condición que requiere cuidado de emergencia.

¿Los quistes ováricos pueden ser peligrosos?

Usualmente, un quiste ovárico no ocasiona ningún problema, pero ocasionalmente pueden hacer que los ovarios se tuerzan en su raíz. Esto es llamado “torsión”. La torsión bloquea la sangre e impide que vayan a los ovarios. Si esto sucediera, sufrirías un dolor abdominal crónico e incluso podrías sentir náuseas o desmayos. Si tienes cualquiera de estos síntomas, deberías ver a tu médico inmediatamente o ir a la sala de emergencia del hospital más cercano.

Raramente, puede que un quiste ovárico no desaparezca por sí mismo y necesite ser removido. En este caso, un cirujano tendría que extirpar el quiste manteniendo el resto del ovario en su lugar. En muy raras ocasiones, este tipo de quiste persistente puede estar relacionado con otro problema, como un tumor benigno o, muy raramente, cáncer.

¿Los quistes ováricos pueden ser prevenidos?

Si tienes quistes ováricos grandes o un historial de quistes ováricos, tu médico puede prescribirte pastillas anticonceptivas para prevenir que tu cuerpo ovule. Esto disminuye las probabilidades de que se formen nuevos quistes en el futuro, pero no hace que desaparezcan más rápido los quistes que ya tienes. Habla con tu médico para descubrir si el uso de pastillas anticonceptivas es el método correcto para ti.

Los quistes ováricos pueden ser comunes en mujeres y niñas a las que les haya comenzado sus periodos. La mayoría del tiempo, los quistes ováricos no causan ningún problema y desaparecen por su cuenta. Aun así, algunas veces tu médico puede recomendar una ecografía de seguimiento. Raramente se necesitan cirugías.