Consejería psicológica y terapia

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therapyA veces puede ser difícil enfrentar los cambios que se presentan durante los años de la adolescencia. Si estás teniendo problemas manejando algunas situaciones o emociones, tal vez la consejería psicológica puede ser una forma de ayuda para aclarar las cosas.

¿Por qué debo ir a consejería psicológica?

Si estás pensando que la consejería psicológica te podría ayudar, a
continuación te presentamos algunas preguntas que debes hacerte:

  • ¿Te sientes realmente triste, frustrada, o sola?
  • ¿Te sientes especialmente molesta, fastidiada, o fuera de control?
  • ¿Te sientes muy ansiosa, preocupada, o culpable?
  • ¿Has tenido problemas graves en casa, en la escuela, o en tu vecindad?
  • ¿Has notado algunos cambios en la manera de dormir, comer, o en la forma que piensas y sientes sobre la vida?
  • ¿Es difícil para ti hablar sobre estos sentimientos con tu familia o amigos?
  • ¿Tienen estos sentimientos un efecto negativo en tu vida – hacen que las tareas de la escuela y tus relaciones con la familia o amigos sean más difíciles?

Si has respondido “SÍ” a alguna de estas preguntas, entonces podría ser una buena idea hablar con un consejero psicológico (también conocido como terapeuta). Un terapeuta es un adulto que esta especialmente capacitado para ayudar a las personas a ordenar sus diferentes sentimientos y problemas. Los adolescentes y jóvenes asisten a la consultoría psicológica por muchas razones.

La consultoría psicológica puede ayudarte a entender tus sentimientos y problemas y aprender como manejarlos en tu vida diaria. Puedes considerar que todo lo que discutan tu consejero psicológico y tú será confidencial. Confidencial significa que el terapeuta no puede contar a nadie, ni siquiera a tus padres sobre lo que ustedes dos han conversado, sin tu permiso. La excepción a esta regla se presenta cuando el consejero siente que estás en peligro de que te puedas hacer daño o puedas dañar a alguien más, incluyendo que seas abusado o abandonado, entonces él/ella está obligado por ley a romper la confidencialidad para mantener tu seguridad.

¿Cómo encuentro un consejero psicológico?

Muchos profesionales pueden ayudarte a encontrar un consejero psicológico. Puedes preguntarle a tu proveedor de la salud (doctor o enfermera) para que te refieran a un consejero en tu clínica o vecindario. También le puedes pedir a tu orientador en la escuela que te refiera a un consejero que trabaje con temas de salud mental. A veces los consejeros se reúnen con estudiantes en la escuela. También le puedes preguntar a un profesor, un orientador de jóvenes, una persona del clero, un padre de familia o un tutor que te ayuden a encontrar un consejero. Quizá quieras revisar las agencias de salud mental que se encuentran en tu área.

¿Qué tipo de consejeros psicológicos existen?

Cuando seas referido a consultoría psicológica, te derivarán a un psiquiatra, psicólogo, trabajadora social, enfermera profesional en psiquiatría o a un trabajador de salud mental. Todos estos profesionales también se les considera terapeutas y están capacitados para entender los sentimientos, comportamientos y conocen las maneras para ayudar a las personas a superar estas etapas difíciles. Existen consejeros que trabajan con adolescentes en todos las disciplinas que se presentan a continuación:

  • Psiquiatra – es un Doctor (Dr.) que se ha graduado de la escuela de médicos con una especialización adicional en psiquiatría. Un psiquiatra da consejería y puede prescribir medicamentos que pueden ayudar con la depresión, la ansiedad y otros problemas.
  • Psicólogo – se ha graduado de la universidad y de la escuela de postgrados y tiene el grado de Doctorado, Doctor en Psicología y Doctor en Educación. Un psicólogo proporciona consejería psicológica y puede realizar pruebas especiales para comprender algunos problemas como por ejemplo problemas de aprendizaje.
  • Trabajador/a Social – es un terapeuta que se ha graduado de la universidad y de la escuela de postgrados, en donde estudió consejería. Un trabajador social tiene el grado de Maestría en trabajo social (M.S.W.) y la certificación de Trabajador Social Clínico Licenciado (LCSW) o Trabajador Social Clínico Licenciado Independiente (LICSW). Ella/él proporciona consejería, a menudo tiene una especial comprensión sobre como funcionan las familias y puede conectar personas y servicios dentro de sus comunidades.
  • Enfermeros especialistas en Psiquiatría (NP) – son enfermeros que tienen una maestría y un certificado de especialización en temas de salud mental y consejería. Pueden prescribir medicamentos que pueden ayudar la depresión, la ansiedad y otros problemas.
  • Consejero Licenciado en Salud Mental (LMHC) – se ha graduado de la Universidad, es un terapeuta licenciado y tiene una capacitación avanzada en consejería psicológica. Los consejeros de la salud mental son a menudo terapeutas para personas individuales, para matrimonios o consejeros de familia.

¿Qué pasará cuando converse con un consejero psicológico?

Cuando converses con un consejero psicológico, tendrás la oportunidad de hablar sobre todo lo que tienes en la mente. El consejero te escuchará y no te juzgará. Podrás hablar sobre cosas más serias la mayor parte del tiempo y también sobre cosas menos serias en otras ocasiones.

¿Qué es lo que debo esperar de los consejos psicológicos?

Cuando decides empezar a conversar con un consejero, debes pensar que te encontrarás con una persona que te conocerá muy bien. Establecerás una relación con tu consejero durante las sesiones de consejería. La mayoría de los consejeros comprenden que se necesita mucha valentía para decidir ir a consejería psicológica y por lo general toma tiempo acostumbrarse a conversar y compartir durante la consejería! Es difícil determinar en la primera sesión de consejería si es que te sientes lo suficientemente cómoda/o con el consejero psicológico para empezar a contarle sobre asuntos que son importantes para ti. Dale una oportunidad. Si es que después de algunas visitas aún no te sientes cómoda/o hablando con el consejero, dicelo a la persona que te refirió al terapeuta. Es muy probable que tengas la posibilidad de escoger otro consejero. ¡Está bien! Muy probablemente tomará algunos intentos hasta que encuentres a un consejero que te guste pero no dejes de intentar. Ya que hablarás con tu consejero sobre temas sensibles, te mereces encontrar un terapeuta con el cual te sientas completamente segura y cómoda.

¿Qué tipo de preguntas me hará el terapeuta/consejero?

En la primera visita, el consejero te hará muchas preguntas sobre tu vida y sobre como te has venido sintiendo durante el año pasado. El/ella tal vez te pida que traigas a tus padres o tutor para la primera visita. El tipo de ayuda que te ofrecerá dependerá de lo que le cuentes y el tipo de relación que establezcas con él. Los adolescentes frequentemente traen a algún miembro de la familia u otras personas que son importantes en su vida a algunas de sus sesiones de consejerías para que los ayuden a mejorar su comunicación en este tipo de relación.

¿Cuánto tiempo durarán los consejos psicológicos?

Los consejos psicológicos duran diferentes períodos de tiempo dependiendo de las personas. Tu consejero tratará de trabajar contigo para decidir como planificar las sesiones para que se ajusten a tus horarios. Te encontrarás con tu consejero una vez por semana durante 30 minutos o por 60 minutos. Algunas veces podrás escoger reunirte con tu terapeuta con más frecuencia (2 o más días por semana) o con menos frecuencia (cada dos semanas). Puedes seguir reuniéndote con tu consejero durante el tiempo que lo necesites para resolver tus problemas. Esto puede ser 1 semana, 6 semanas, 6 meses o tal vez durante más tiempo.

¿Qué más puedo hacer?

Además de asistir a los consejos psicológicos, existen muchas actividades que puedes realizar por ti misma para ayudarte a resolver tus problemas y sentimientos difíciles. Tal vez puedes tratar de hablar con tus padres, un buen amigo o cualquier adulto importante en tu vida. Puedes tratar de escribir en un diario sobre tus sentimientos. Otras cosas que puedes tratar de hacer son ejercicios de relajación, escuchar música, ver una buena película o hacer ejercicios físicos. También trata de involucrarte en una actividad en la que eres buena como deporte, teatro, música u otras aficiones (como escribir o leer). La combinación de realizar actividades que te gustan y hablar con un terapeuta te ayudará a mejorar cómo te estas sintiendo y hará tu vida diaria mucho más fácil.